Cooperativa Tzikbal

Publicado: 2 enero, 2012 en Vida cotidiana

Que la rebeldía siempre nos bese en la boca

Ricardo Flores Magón

Parece un hecho casi innegable que el comienzo del año siempre trae aparejado consigo grandes cantidades de energía para realizar nuevos proyectos o, en su lugar, batientes y feroces despedidas que atajan las cuerdas que nos ataban a ciertos lastres o, en el peor de los casos, una exponencial desidia basada en un continuar dando vueltas en lo mismo una y otra vez; para mí, sin embargo, es un día más que aparece categorizado en un calendario que no sólo no esconde su dejo imperial, sino que ni siquiera es tan exacto como se presume. Fuera de eso, lo que también es innegable es que el espíritu de los seres queridos se contagia; pero eso sí, es éste un espíritu que no se encuentra enlazado causalmente a un mes que acaba y a otro que comienza, sino que cimienta su fuerza en otros factores tanto más bellos como llamativos y que se escapan al escudriñar del ojo bien domesticado por las positividades actuales. En éste sentido, fue el escrito de mi querida Isadora el que me empapó con las ganas de hacer algo similar; ésta vez escarbando unos inicios ocultos por las polvaredas de lo no dicho y perdido de entre los vendavales del desgano de no querer perpetrar una tradición que vaya más allá de las letras poco conocidas.

Los comienzos previos al comienzo

Como yo soy el que escribe, me tomaré la libertad de ser completamente autoreferencial en las siguientes líneas.

Los azares del destino no tan casuales me llevaron a terminar cayendo abismalmente en una demencia juvenil que se extendió más de la cuenta; todo se movía dentro de los ríos revoltosos de una acuciante necesidad de nada, pero eso sí, poseyendo de sobra una energía tal cuya tendencia a la destrucción sin más bien se podía ver reflejada en las terribles relaciones que entretejía con mis otros. Afortunadamente, la vertiginosa inclinación de la espiral pasional terminó aterrizando en el diván que me ha hecho lo que soy; y es aquí donde comienza la historia.

La intolerancia que siempre he tenido para con las autoridades de estrechas miras, es decir, el repudio que mantengo frente a todas esas personas que son más idiotas de lo que yo soy y que sin embargo se embelesan con títulos que les dan poder sobre los otros; bueno, padecer desde siempre estos sentimientos de tan honda humildad fue lo que me hizo adelantar materias en la licenciatura que estudié y que tengo a bien en detestar (y, por transitividad, también a la mayoría de sus estudiantes). Fue así que, en una materia de nombre tan rimbombante como sólo puede ser el de Psicología Social Avanzada, me encontré con dos de los personajes más queridos e influyentes de mis últimos tiempos: Olmo y Jessica. Las historias a partir de aquí son más complejas y enredadas de belleza; sin embargo, basta decir que su encuentro fue el caldo de cultivo que sacó a la luz ese espíritu de disidencia que, desde los remotos tiempos de mi vida, gustaba en inundarme desde mis adentros. En general, éste espíritu se enfocaba tercamente en empapar con odio e insultos a la imbecilidad de la mayoría de mis profesores, otras tantas, más bien, se enfocaba en corroer con agresión mis relaciones interpersonales, la mayoría de las veces, sin embargo, me servía de cubierta para que mi terrible sensibilidad no saliera a flote: después de ese encuentro, en cambio, mi espíritu de disidencia se enfocó en un quehacer inacabable y al que ahora dedico mi vida.

Así, en los vaivenes de la más extrema burocracia, con miras a tener que realizar un servicio social que de servicial sólo tenía el no ser pagado; Olmo me invitó a participar en un PAPIIT en el Centro de Investigación de Diseño Industrial: éste fue el primer antecedente de lo que ahora conforma el Colegio de Investigación de la Cooperativa Tzikbal, y es así porque fue el primer trabajo de investigación que realizamos con paga de por medio (ambos fuimos becarios… ya nada de pueriles servicialidades).

Nuestro desenvolvimiento en semejante proyecto nos hizo ser convocados a Olmo y a mí a otra investigación, ésta vez más grande, mejor pagada y de mucho más renombre; dicho estudio se enmarcó dentro de la Facultad de Arquitectura -y ahora con subsidios gubernamentales- (como podrán observar, jamás fuimos requeridos en nuestro hermosísimo lecho de vida: la Facultad de Psicología; ahí las cosas se hacen como bien manda CONACYT, escribiendo, y escribiendo, y escribiendo nimiedades, muchas muchas, pero sin sentido práctico -y sin darle crédito a quien las escribe, sólo a aquél quien se sirve de esclavos para ganar puntos en el SNI). Sin embargo, pasando uno o dos meses Olmo partió a España para, junto con Jessica, estudiar un Máster en tierras catalanas. Al observar la inmensa cantidad de trabajo (y aun con la promesa de una paga doble), decidí mejor convocar a otro gran amigo, psicólogo también, pero con una trayectoria de muchos más años en mi vida: Alain.

Y así, Alain y yo trabajamos durante meses en una investigación digna de película del Santo (por lo surreal de nuestro objeto de estudio -la organización interna del Bosque San Juan de Aragón); así también, comenzó a funcionar el engranaje que posteriormente le dio vida a lo que ahora conocemos como Cooperativa Tzikbal; esto fue más o menos así:

Olmo y Jessica regresan de su travesía por el viejo continente; algo les aconteció que… pues bueno, llegaron bien pilas -como dicen los jóvenes emprendedores. Una noche, mientras cenábamos en el comedor de mi casa, ellos dos, Alain y Leslie, y por supuesto yo, decidimos formalizar una práctica que ya teníamos tiempo realizando; pensamos en crear legalmente un grupo de investigación, un think tank, que pudiera empezar a dar una imagen externa y bien organizada de nuestro trabajo intelectual. Después de muchos ensayos de nombres, fue Alain quien, con sus apuntes de las clases de maya que en ese entonces tomaba, nos refirió por primera vez como Tzikbal; Olmo le agregó eso de Cooperativa.

Fue entonces que dio comienzo una de las más grandes, resbalosas y pedregosas historias de mi vida.

Cooperativa Tzikbal

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s